domingo, 21 de marzo de 2021

¿Qué significa terminar un videojuego?


Cada vez hay más videojuegos, a su vez cada vez hay más personas que se sumergen en las aguas del ocio electrónico, sin embargo aunque el volumen es mayor, no son tantos los que consiguen adaptarse a los designios de los desarrolladores o bien, se embarcan en unos tipos de obras, que lo único que exigen es bien conectarse día a día para avanzar o simplemente estar allí un rato cada vez que se pueda para disfrutar, como el que va a un bar, se pide una cerveza y desconecta de los problemas de la semana.

Sin embargo existe una ingente cantidad de jugadores en los que yo me incluyo, que sigue jugando a videojuegos de forma muy habitual, al nivel de estar horas y horas, de forma semanal con este ocio. Jugadores que invierten mucho tiempo en ir sumergiéndose en diferentes mundos, diferentes perspectivas y devorar uno tras otro, los variados diferentes títulos que se le ponen por delante.

Pero la pregunta es: ¿Por qué hay tanta disparidad? Pero mejor aún ¿Qué significa terminar o completar un videojuego? ¿Los que jugamos a tantos títulos diferentes, realmente los completamos? ¿Cómo deberíamos saborear realmente este ocio? ¿Hacen bien aquellos que compran videojuegos, pero luego nunca los terminan? Aunque muchas de estas interrogantes dependen de cada persona a los mandos, no viene nunca de más pararse aunque sea un momento e intentar reflexionar acerca de las mismas...

La respuesta, a que significa terminar un videojuego, puede parecer obvia; suele significar jugar a la obra de principio a fin, hasta que vislumbramos los créditos por primera vez. Esto es lo que te diría yo, sin embargo hay gente que consideraría que mi planteamiento es errado, porque para terminar de verdad, no solo hay que llegar al final, si no, además, exprimir todo lo que la obra tiene por ofrecer, aunque eso implique realizar determinadas tareas dispuestas por los desarrolladores no para dar empaque o calidad al titulo per se, si no para inflar el contador y con ello llegar a esa cuota que tantas veces se ha comentado en esta casa.

Aun así creo que dar el matiz, aquí, es importante, "terminar" no significa lo mismo que "completar" una obra. Pero lo primero tampoco implica simplemente ver los créditos y cerrar si la obra no ha dicho todo lo que tenía que decir, Me explico: Si jugamos a una historia que esta diseccionada en cuatro o cinco bifurcaciones distintas que requieren completarse para conocer toda la trama en general, entonces no habremos "terminado" hasta que finiquitemos todas esas alternativas; por otro lado si un juego me exige jugar lo mismo, o bien de forma más completa o veloz, para obtener uno de 10 finales, entonces si cerramos al menos la aventura una vez, hemos "terminado" pero sí además obtenemos las 9 conclusiones restantes, entonces hemos "completado" el juego, ya que hemos transitado por todos los caminos que nos quería mostrar, aunque estos no se diferencien tanto unos de otros.

Pero... Hay obras que tienen planteamientos muy distintos, a lo habitual destilado por tantos géneros. ¿Qué pasa con los Shmups, los arcades o los juegos de lucha? Entre muchos otros, esta clase de obras tienen una naturaleza más gamey, que implica poco despliegue de narrativa, dándole más énfasis al aspecto mecánico, al diseño detrás de cada fase o combate, pero sobre todo que premia, no tanto el terminar, si no hacerlo de la mejor manera posible asimilando en el proceso todos los elementos que conforman al videojuego, y si es posible pulverizar tanto nuestros avances como la de nuestros competidores directos a través de puntuaciones o directamente posteriores modos de juego.


En estas obras concretas, es difícil seguir adelante a partir de cierto punto y en el caso concreto de los Shmups incluso completarlos a una sola vida, que es uno de los grandes requisitos, no solo para ver el autentico final de muchos títulos, si no, también para cumplir esa regla antes dicha. En los juegos de peleas, su historia, sirve como tutorial encubierto, donde realmente no se aprende verdaderamente a jugar hasta que se pasa al competitivo. Mientras que en cualquier arcade, se premia llegar al final pero para ellos a menos que gastemos continues, es una verdadera odisea que nos requerirá, verdadero tiempo y esfuerzo para lograrlo. Pero hay una realidad que obviamos ¿De verdad se puede invertir tanto esfuerzo y tiempo para ver eso conseguido? 

A día de hoy en una cultura que cada vez le resta más valor a todo lo que se consume, que nos pide invertir más de nosotros, dándonos menos, con cientos si no miles de productos audiovisuales en un bombardeo constante ¿De verdad tengo que invertir decenas de horas en aprender un sistema, que más allá de permitirme pasar la obra de turno o ayudarme a jugar mejor contra la gente, no me va a aportar nada más, aparte de reflejos? 

En el tiempo que puedo intentar pasarme un Darius sin perder todas las vidas, puedo jugar al menos a 10-15 juegos del mismo genero, sin ser un profesional nunca, pero sí, puedo asimilar sus mecánicas, ver sus aciertos e incluso comparar con sus homónimos y sí de verdad me gusta, entonces sí invertir mi tiempo en "completarlo". Con los arcades es lo mismo y con los juegos de lucha, su verdadero factor, como ya comente previamente, es acudir al que de verdad queramos o bien utilizarlo como party game o bien interiorizar sus mecánicas para explotarlas si consigue calarme lo suficiente.

Mi afrontamiento será distinto de aquel que domine estos juegos y por supuesto otros pensaran que mancillo el espíritu de estas obras, pero a la hora de la verdad, nuestro tiempo es limitado, pero sobre todo nuestro verdadero juez y con la persona que deberíamos lidiar, somos nosotros mismos. Si queremos pasar un juego con "save states" o gastando vidas estamos en nuestro derecho, porque como jugadores dentro de la libertad dirigida que se nos propone, tenemos derecho a elegir que afrontamos y sobre todo como lo hacemos, sin valer unos, menos que otros, disfrutando sin más de lo que queramos jugar en ese momento...


Por otra parte, también tenemos a todas esas personas que acaban comprando videojuegos y no se los terminan, que los empiezan llegan a determinados puntos para posteriormente abandonarlos o directamente jamás los sacan del embalaje ¿Por qué se dan estos casos? Simple y llanamente, es la maquinaria del marketing en funcionamiento. Si cada vez hay más videojuegos y estos se nos venden como si fueran el oasis dentro de un desierto de monotonía, es fácil que para aquellos que no son consumidores habituales o directamente requieren determinados sellos de calidad, como las notas para comprar, acaben pillando muchos juegos que se les hacen cuesta arriba por diversos motivos, como la dificultad, que no sean lo que esperaban e incluso que como nos pasa a muchos, otras obras u obligaciones no ayudan en el proceso.

Como ya imaginareis, el resto de mortales que somos más compulsivos a la hora de consumir, lo hacemos por temas de ofertas principalmente, de saborear todas esas obras que siempre nos dan curiosidad, ahora a un precio accesible por cualquiera de nosotros y como suele pasar hay demasiados títulos para tan poco tiempo. Por lo que al final muchos de estos, ni siquiera los empezamos, abultando el tremendo backlog que tenemos, sin ni siquiera saber si nos gustaran o decepcionaran... Favorecer un consumo responsable, es a todas luces, la solución más efectiva, pero no la más sencilla de conseguir.

Porque a fin de cuentas, al tener cada vez mundos más grandes, títulos cada vez más ambiciosos, con géneros que se superponen, por querer llegar a más en términos de duración, tenemos un mercado saturado, del que somos participes, que muchas veces nos obliga a ser tendencia, o bien rellenar un cupo, para nosotros mismos, nuestro contenido u otras personas. Por eso consumimos, nos dejamos llevar por la emoción sin razonar la compra, acumulando compulsivamente muchas aventuras, que jamás atisbaremos a comenzar, e incluso si lo hiciéramos, nuestro paso por las mismas será más anecdótico que duradero...

Si a eso le sumamos la proliferación de los mundos persistentes, donde se prima más el estar y ser participe de cada suceso que acontece, donde vuelve a  importar más la cantidad, que la calidad, pero que sirve de punto de encuentro con amigos, familiares o conocidos, convierten la necesidad incluso de descubrir nuevas historias en simple papel mojado. Ya sean juegos de distintos ámbitos o plataformas, gratuitos o de diferentes estilos artísticos. Suponen una nueva forma de encarar a los videojuegos, tan valida como cualquier otra, pero muy alejada de los estándares a los que estamos acostumbrados.


El grafico esta algo viejo, pero sirve para escenificar lo que quiero decir...

Entonces... ¿Cómo podemos solucionarlo? No hay una respuesta clara a esa pregunta, pero si hay pequeñas soluciones que podemos intentar lograr, una de ellas, es intentar comprar videojuegos que de verdad vayamos a jugar, que nada más ser comprados sean reproducidos. Intentar informarnos muy bien sobre lo que vayamos a consumir e incluso si es posible hacer una prueba del mismo, ya sea mediante betas o demos, si no es posible acudir a varios gameplay fidenignos y que de verdad, sean acuciantes a la hora de pasar por caja. Pero sobre todo ir jugando a nuestro ritmo, siempre intentando no ser presa del hype, ni acumular más de lo necesario.

Esto es difícil, pues la industria del videojuego tiene poco memoria y cuando la emplea, lo hace para acudir a la nostalgia, sacando tajada de ello. Por lo que no centrarse tanto en lo que va a venir e ir disfrutando poco a poco de lo que se tiene es una opción muy interesante, porque hay obras, que literalmente hemos comprado en cuestión de pocos meses, que para todos los ámbitos de nuestros medio se encuentran prácticamente obsoletas, pese a estar muy poco separadas en el tiempo, con el titulo que salió ayer mismo en las tiendas. Sin embargo, estando mentalizados, quizás sin prisas ir saboreando los diferentes videojuegos que ya disponemos, nos darán nuevas perspectivas o bagaje sobre un medio tan rico como este.

Para finalizar, tampoco es buena obsesionarse con los números, ir jugando a nuestro ritmo, sin prisas por rellenar huecos en una lista, nos hará darle mejor valor a las obras que consumimos, más si lo hacemos de la forma que estipulemos mejor, solo "completándolas" o haciéndolas a "un continue" si verdaderamente lo deseamos o estamos dispuestos a ello, no porque vengan otros a exigírnoslo o por ser la "mejor manera" de jugar, pues a fin de cuentas, existen cientos de maneras de jugar a videojuegos y ninguna es mejor que otra, solo distintas. Tampoco os olvidéis, ni desmerezcáis a los juegos mas pequeñitos o cortos, pues también son experiencias muy interesantes de emular a los mandos, que también tienen mucho que contar.

No le debemos a nada los videojuegos, así que centrémonos, más en disfrutar cada paso en el ocio, consumiendo responsablemente, que rendirnos a él, comprando cosas que a lo mejor ni jamás llegaremos a tocar...

4 comentarios:

  1. Sobre esto hablaba hace poco Josef Fares, que cada vez que habla sube el pan, pero suele dar en el blanco. Buena reflexión.

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    1. Pues la verdad es que no vi la declaración de Josef Fares, pero bueno, como tenía la necesidad de expresarlo, ha acabado el texto así, en fin, me alegra que lo disfrutaras :D

      Un saludo ^^

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  2. Buena reflexión diferenciando bien reflexionar de completar, así como el identificar que este tipo de categorizaciones varían bastante de un género a otro. De hecho, según lo que juegue tengo claro cuando puedo decir termine o finalice tal título o no. Pero al final como bien mencionas, la idea tiene que hacerle sentido a uno mismo más que al resto, porque el cómo disfrutamos de este tipo de experiencias parte de uno. Obviamente se puede llegar a ciertas convenciones y basarse en cierta lógica, para tampoco caer en lo irrisorio.

    Un saludo colega!

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    1. Pues si, creo que con el comentario has dado justo en el clavo y complementado muy bien este texto, depende mucho de cada uno considerar que significa acabar un videojuego y como hay que terminarlo, a fin de cuentas, por mucho que digan los demás, la ultima palabra y como disfrutamos, la tenemos nosotros, también como comentas basado en cierta logica.

      Gracias por pasarte como siempre Zhols y un saludo ^^

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