jueves, 30 de abril de 2020

Nier Gestalt


Cuando mencione a Nier Automata en el 2018, lo catalogue como uno de mi favoritos del año anterior, pero en ese entonces, ni había tocado el primer Nier... Han pasado tres años de eso y hace poco esta gran obra que daría a muchos a conocer el estudio de Cavia, cumplió la friolera de 10 años. A día de hoy tras haber completado este juego en todos sus finales, me arrepiento cada segundo de no haberlo jugado antes, pues su sucesor al menos para mi en cuanto a sensaciones y argumentos. Se queda a la altura del betún con lo que este juego representa...

Nacido de un final de broma como muchos saben este juego arranca en un fatídico verano nevado del año 2049 donde un padre y su hija, luchan para sobrevivir al hambre, a la enfermedad de la pequeña y a unas criaturas que no les dan cuartel. Para posteriormente tras el encontronazo del hombre con un misterio libro, hacer un salto temporal de 1312 años, que sitúa a padre e hija, junto con la enfermedad que asola a la chica; ahora en un futuro apocalíptico donde todos los avances del hombre han sido relegados al olvido y solo queda naturaleza, con ciertos vestigios de civilización.


Nier, nuestro protagonista y padre de la joven Yonah, se embarcara en una cruzada, para salvarla del Black Scrawl, extraña enfermedad que podría llevársela en cualquier momento y ese es el motor que lo guiara durante toda la obra y recalcara dos puntos claves que la definen: "El fin justifica los medios" y "Los efectos de la violencia". Siendo el segundo de los favoritos del autor. Nuestro heroe no se detiene ante nada para salvar a su hija, aunque con ello tenga que matar cientos de las criaturas que le salen al paso llamadas Shades, ver reducido un poblado a cenizas debido a su implicación o incluso ser participe de la destrucción de un ser que contenía la memoria de la humanidad en su interior.

Y solo se araña la superficie, una en la que nosotros apenas vemos las implicaciones reales de nuestros actos, hasta que saltan los créditos... hasta que vemos la obtención del final A, hasta que nos damos cuenta, de que existe mucho más por ver, mucho más por apreciar... Entonces vemos facetas de una de nuestros compañeros. Kaine que no imaginábamos, aquellas criaturas tan terribles que intentaban frustrar nuestros avances... Ahora son vulnerables tienen deseos, sueños y objetivos, parecería incluso que verdaderamente son humanas. Entonces te das cuenta de lo que intenta abarcar este juego y de que esta no solo es la historia de un hombre que quiere salvar a su hija. También es la historia de dos bandos que pelean entre sí, donde no existe ni el blanco ni el negro en cada uno de sus integrantes, una historia sobre la autentica amistad, el verdadero valor de la paternidad y la familia, la identidad propia como seres humanos y raza, con muchos, muchos más...

Mención aparte al diseño de todos los personajes no solo en cuanto a apariencia se refiere, ya que aunque muchos son disfuncionales, es lo que hace que brillen con mucha más luz que muchos otros de RPG que hemos ido viendo a lo largo de estos años. Sobre todo el grupo protagonista, que recibe un desarrollo soberbio y los pone varios peldaños por encima de lo que serían 2B, 9S y A2. Haciendo que el final B nos alegre y que el final D, no nos haga vacilar en cuanto a la dura decisión a tomar.

Tampoco podemos olvidar, ciertos toques Bullet Hell que se gasta, con enemigos que lanzan infinidad de disparos a la pantallas, todos el arco de cierto lugar y luego con cierto personaje que transforma el juego en una visual novel, los momentos en la mansión de Emil, más cercanos a un Survival horror que al ARPG que es el juego o los homenajes a ciertos juegos de plataformas en determinados momentos. Que la primera vez que se ven pueden sacar una sonrisa a más de uno, aunque no sea la primera vez que se escucha sobre ellos. Herencia del primer Drakengard que de forma leve ya toqueteaba estos elementos.



Otro punto a remarcar, es su magnifica banda sonora, que mediante un lenguaje inventado que continuaria su secuela, se compone de muchas canciones memorables como los temas del Shadowlord, Grandma, Kaine Salvation, Emil Sacrifice y el maravilloso Song of the Ancients en todas sus vertientes. Sobran las palabras, para admirar el excelente trabajo de Keiichi Okabe.




Quizás el elemento más controvertido de la obra y que funciona como espada de doble filo es el corto presupuesto del que Cavia y su director Yoko Taro, dispusieron para hacerlo. Es memorable porque con el poco dinero que se tenia (Dado que Squarenix poco ayudo al desarrollo) se hizo un juego con un argumento sobresaliente y con una jugabilidad que aunque simple y algo repetitiva, funcionaba. Lo que ya no gusta tanto (Al menos a este servidor) son las misiones secundarias. No negare que algunas son memorables como la búsqueda del perro perdido, la historia del niño maldito o la de la persecución de un joven que se fuga de su familia. Pero luego... Muchas de ellas apenas tienen trasfondo y se basan en el trabajo de recadero o farmeo puro y duro, sirviendo como excusa algunas para obtener el 100% en la estadísticas del juego, además de armas para nuestra colección o dándonos dinero para conseguirlas a posteriori. Porque esa es otra una de las peores cosas que podía heredar Nier de su predecesor, es la necesidad de hacernos con el 100% de las armas para poder acceder a todos los finales, es cierto que su método de obtención se ha suavizado respecto a Drakengard, pero sigue siendo algo tedioso y un poco obtuso sin una guía por delante.

Y debo decir que una cosa que aprendió Automata bien a no hacer, de este juego, es la repetitividad. En la secuela, la historia avanza después del final B. En este, si quieres ver los tres finales restantes, toca repetir la segunda mitad del juego, al menos dos veces más y sí, la ruta B añade nuevas capas y diálogos. Pero no alteran apenas al juego más allá de eso, por lo que cuando tienes que obtener el ultimo final, parte de la magia del juego se pierde, porque el mensaje ya te ha llegado y estas ignorando o saltando las escenas para poder llegar a ese nuevo final, que es lo único diferente en si...


Ahora convertido en un juego de culto, Nier es un curioso ejemplar de esa obras que no necesitan ser perfectas para conquistarme, teniendo sus mas y sus menos. A nivel de argumento, diseño tanto de personajes, enemigos y localizaciones es muy superior a Automata, pero en cuanto a mecánicas y diseño, la secuela esta mucho mejor. Así que como todo es cuestión de gustos a la hora de decidir cual es vuestro favorito. Por mi parte y la de muchos ahora ocupa un lugar especial en su corazón. Solo nos queda esperar a ver como quedara este supuesto remaster/remake/port nuevo que están preparando de la versión Replicant para nuevos sistemas y que supuestamente va a añadir muchísimas mejoras respecto a esta versión y que será parada obligatoria para muchos y una vuelta a casa para otros. Solo nos queda rezar y si no, siempre nos quedara el original...


2 comentarios:

  1. No he tenido la suerte de jugar a este título, pero me gusta eso de que tenga distintos finales. Aunque eso de que tienda a ser repetitivo y algunos finales se deban conseguir con los objetos al 100% en lugar de por decisiones del jugador, no me acaba de hacer. Aún así, este título promete ser interesante. Excelente entrada compa :D.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Excepto en automata, Yoko Taro siempre te obliga a que tengas el 100% de las armas del juego para ver uno o dos finales, cosa que en el Drakengard original hace a uno tirarse de los pelos, pero aquí es algo más asequible... Igualmente pese a esa traba, el juego y todos los finales merecen muchisimo la pena.

      Solo espero que no los modifiquen mucho en el remaster, porque en esa versión van a añadir un final extra y honestamente no se para que, pero bueno...

      Gracias por pasarte y comentar T.A Llopis ^^

      Eliminar