domingo, 10 de octubre de 2021

Injustamente olvidados (V): Condemned Criminal Origins


Normalmente solemos asociar el miedo más puro y visceral con la palabra terror, más cuando nos referimos a videojuegos, que solemos centrar nuestra atención, en títulos que nos hagan brincar en la silla, o en todo caso, nos produzcan esa sensación de malestar, de recordar pesadillas vividas en el medio o incluso directamente nos dificulten dormir esa noche. Todos los títulos que se os vendrán a la cabeza cuando digo estas palabras probablemente sean obras del género survival horror, en el caso de que seáis más jóvenes o disfrutéis de la nueva ola, lo más probable es que penséis en títulos en primera persona, con temática oscura, combinados con fuertes jumpscares en el proceso. Sin embargo existe mucho más allá, existe toda una amalgama de videojuegos, que están intentando incomodar al jugador mientras cuentan algo, que lo ponen en situaciones donde existe un matiz tenebroso, oscuro o violento, pero nunca terrorífico, arrojándole momentos, donde aún existe la defensa, incluso la erradicación del mal, pero nunca otorga esa ansiada sensación de poder, o el supuesto cese de ese malestar intrínseco.

Esa variedad de juegos, es la que conocemos vulgarmente como juegos de "Horror" que son historias, que sin perder ese ápice antes mencionado, exploran otros conceptos y permiten al consumidor acercarse a este tipo de situaciones, explorando nuevas vías, pero nunca sin perder totalmente el control o estar a merced de criaturas de las que uno, solamente puede huir. Este nuevo camino, acabó siendo explorado por diversas obras de Capcom, algunos de sus imitadores y paralelamente suele ser la alternativa más común a la que acuden muchos ya pertenezcan a la industria o no, ya que a día de hoy con todo un floreciente submundo dedicado a producir sustos, hay gente que aún no está preparada para tantas emociones fuertes. Entre todos sus diversos exponentes, habría uno en concreto pensado para la segunda maquina de Microsoft, que se encargaría de una manera sutil, pero efectiva de asentar los cimientos de toda una variedad de aventuras basadas en esa concepción más horrenda, bizarra y oscura.

El primer Condemned, es no solo un hibrido dentro de su propio tipo de juegos, además de pionero en muchos elementos que conformarían posteriores títulos de terror en primera persona, también es sin duda un claro exponente de cómo puedes hacer una aventura de horror que sepa incomodar a la par que enganchar al jugador. Sin embargo pese a sus adelantos, el primer trabajo de Monolith Productions para la Xbox 360, ha acabado siendo enterrado en el olvido, un producto que para mi sorpresa sigue estando muy vigente casi 16 años de su salida, que muchos de los elementos con los que trabaja tanto a nivel narrativo como mecánico, no volverían a verse de la misma manera en otras historias, que todo sea dicho de paso, acabaron en muchas ocasiones, escogiendo los elementos que más le interesaban de este popurrí o directamente cogiendo influencias sin saber él por qué o donde vienen realmente.

Sin más dilación y continuando nuestro mes de Halloween en Greybox, tenemos otra entrada más, dedicada sin duda a un juego que más gente debería conocer o volver a darle una oportunidad si todavía no lo han hecho, porque sin duda si hubiera tenido ocasión, lo hubiese jugado muchísimo antes y estoy seguro, que muchos igual...


La trama en esta ocasión nos pone al control de un prometedor agente del FBI, Ethan Thomas, que junto con un compañero de oficio, Dickenson. Haciendo su trabajo como cada día, se dirigen a la escena del último crimen perpetrado por el "Match Maker" (Prefiero ahorrarme su nombre en español, de verdad lo digo) cuando llegan al lugar son asistidos por un agente de policía y empieza su labor por aclarar la situación, recolectando pruebas en el proceso. La situación se tensa cuando descubrimos que nuestro asesino se encuentra allí, en un intento de detenerlo, nuestro protagonista pierde su arma reglamentaria, para posteriormente ver como sus aliados son asesinados con la pistola, su objetivo huye del lugar y él es acusado de dos muertes que nunca propició. Ahora con sus antiguos aliados pisándole los talones, nuestro avatar deberá limpiar su nombre, cumplir venganza, pero sobre todo buscar respuestas en una ciudad en decadencia, cada vez más asediada por la locura, mientras le hace frente tanto a horrores mundanos, como sobrenaturales, con la única ayuda de una antigua compañera forense, además de un psicólogo que dice ser amigo de la familia. Pero como pasa en muchas obras de este corte, hay más de lo que uno podría imaginar a simple vista, siendo nuestro deber enlazar las pistas, para poder resolver este caso.

Es evidente que el titulo diseñado por Frank Rooke, tiene clarísimas influencias en obras de terror más psicológico como los primeros Silent Hill, o claras influencias de Shooter con toques de horror, sin embargo si de algo se distancia Condemned de todo estos, es que su tono, se acerca más al Thriller, especialmente al policial que muchos otros videojuegos del mismo corte. Aunque hemos tenidos ex-soldados, policías e incluso algún que otro agente gubernamental, en ninguno de los juegos donde han sido protagonistas, se ha hecho tanto énfasis como en la investigación o en las pruebas, ni siquiera el aura ha sido mínimamente similar, como pasa en el titulo que hoy nos ocupa, en los casos habituales, nos enfrentamos a algo que nos supera, algo de corte eminentemente fantástico, sobrenatural o incluso fuera de nuestro planeta, con situaciones perjudiciales, donde no siempre se puede vencer. Paralelamente aquí Thomas se enfrenta a drogadictos, vagabundos o incluso criaturas, que más allá de su aspecto, poco se diferencian de él, tanto en habilidad como en posibilidades, la principal premisa a la vez que motor de la trama, es el ajusticiamiento de un asesino, al que le damos caza, rastreándolo con herramientas forenses en mano, y aunque sí, existen elementos psicológicos o fuera del realismo, se tratan como situaciones aisladas, producidas por la perdida de cordura de nuestro héroe, mientras a su vez, se les da cierto halo de misticismo, ya que tampoco es la única persona afligida por este malestar. Por lo que al final tenemos una trama que se sale de los estándares habituales del género, mucho más centrada en intentar siempre plantear nuevas incógnitas a la vez que sorprende al jugador, que producirle miedo de per se.

Y funciona a medias, porque realmente mientras se esta jugando, si se genera esa retroalimentación, donde vamos cercando a nuestro culpable, conforme vamos obteniendo nuevas respuestas o soluciones a determinados momentos de la trama, sin embargo acaban generándose más interrogantes nuevas que suficientes desenlaces, por lo que al final, al acabar el primer gran caso de Ethan, se siente que aún queda mucho más por desentrañar, que en algunas partes solo estamos arañando la superficie, pero sobre todo, que hay cosas que o no nos han contado, o se ha realizado de forma tan sutil, que no se siente suficiente para poder rellenar los huecos. Y es triste, porque sin el contexto de la segunda entrega en mente, que expande el universo, a la vez que soluciona los elementos más místicos de la duología, sería imposible entender el por qué realmente se van sucediendo tales situaciones, en una obra que debería tener un contexto totalmente realista, más enfocado a la temática que películas como Seven o el Silencio de los Corderos, que tornan toda la acción en ese toma y daca, entre el investigador y su objetivo, donde prima más el ir resolviendo el crimen, mientras vemos como funciona el modus operandi del criminal, con determinados toques ya sean realistas o esotéricos, pero sin nunca dejar atrás el realismo característico de esa clase de filmes. Sin embargo Criminal Origins, siembra mucho, para luego recoger poco, apoyándose en la necesidad de que existen toda una clase de entes paranormales que a lo mejor no le sientan tan bien al conjunto como deberían...

Además tenemos el extra, que exceptuando nuestro protagonista, y el supuesto verdadero antagonista de la trama, la mayoría de personajes que aparecen, aparte de cumplir su función, no tienen mucho más que aportar, no poseen un trasfondo remarcable, no tienen ningún tipo de arco, evolución o situación que los ponga en entredicho, ni siquiera tienen un mensaje claro o sirven como ejemplificación de algo. En otros videojuegos de la misma temática, normalmente muchos personajes que tienden a aparecer, tienen un tema asociado, representan algo dentro de la historia, pueden estar asociados a identidades, a grupos o incluso a diferentes aspectos de la psique. Aquí la mayoría se dividen en dos bandos, aquellos que aún conservan la cordura y están del lado de lo correcto, contra los que se encuentran afectados de alguna manera por la violencia que impera en las calles, empleándola para sus propias filias, al margen de la ley. Por lo que al final estamos ante una historia más centrada en no sucumbir a la locura o la rudeza, más centrada en el correcto uso de la justicia, donde todos los elementos dispuestos están al servicio de este mensaje, sin posibilidad de cambio, donde no todos los jugadores se sentirán igual de cómodos, pues lejos de su calidad, o carencia de ella, es un punto muy explotado en otros títulos, pero sobre todo se queda corto, si empezamos a compararlo con otros exponentes, que aprovechan para indagar mejor en lo que proponen, o directamente emplear de forma más equitativa sus recursos para poder diversificarse.


En cuanto a Gameplay, la obra de Rooke, es lenta, dividida en capítulos, muy centrada en la investigación de ambientes urbanos mal iluminados, corroídos por la decadencia, donde arma en ristre deberemos hacer frente a los peligros que nos aguardan. Si por algo brilla Condenado, es por el simple hecho de que se siente muy orgánico, existen puzles sí, pero se resuelven mediante las propias herramientas que utilizamos para el combate, ya que una hacha de incendios puede servir tanto para romperle la crisma a un yonki con ganas de bronca, como para una puerta de madera que nos impide el acceso. Lo mismo se aplica a cada contienda, que se sienten como pequeños rompecabezas dinámicos, donde tenemos que tener en todo momento en cuenta, el arma empleada tanto por nosotros como por los adversarios, el posicionamiento, el número, el tipo de enemigo, la iluminación. etc. Ya que al contrario que en otros juegos más típicos, aquí nuestros rivales, poseen una IA bastante sobresaliente, especialmente en dificultades superiores, por lo que siempre que puedan intentaran emboscarnos, utilizar los mejores recursos o cambiarlos si se encuentran en desventaja, por si fuera poco, en función de su número utilizaran determinados tipos de estrategias, desde ataques de pinza, pasando por maniobras donde un rival con potencia de fuego nos atosiga o funciona de distracción, mientras los demás, con armas cuerpo a cuerpo nos golpean. Por supuesto también hay que mencionar que los objetos para atacar a distancia son escasos, además de tener muy poca munición que no es posible recargar a menos que lo desechemos para posteriormente sustituirlo, por lo que confiarnos a una pistola o escopeta, no es una solución factible a largo plazo...

Por si fuera poco, nuestro avatar, es humano y por lo tanto frágil, en función del nivel de reto que escojamos podrá aguantar más castigo físico o menos, pero incluso en los modos más sencillos, no es particularmente resistente, además solo puede cargar un arma de forma simultánea, que funciona como su único objeto, ya que aquí tampoco hay gestión de inventario que valga, por lo que deberemos ir tirando de los recursos que vayamos encontrando, haciendo que los botiquines solo valgan para él área concreta donde estemos en ese momento, forzándonos a sopesar si deberemos utilizarlos al localizarlos, guardarlos para breves instantes al limpiar una zona o si estamos alejados, retroceder todo el camino para consumirlos, pudiendo encontrarnos sorpresas a la vuelta. Esto también consigue otras de las grandes intenciones de la obra, que es nada más y menos, que transmitir inseguridad en el jugador, mantenerlo siempre alerta, mientras lo obliga a adaptarse sobre el terreno, jugando de forma improvisada. Al llegar a un nueva localización, oscura como la boca de un lobo, con un personaje que consume energía por el simple hecho de golpear o esprintar, donde puede haber hostiles en cada esquina, lo que uno menos puede hacer es ponerse a pasearse por allí como pedro por su casa. Tampoco me malentendáis, obras como los primeros Resident Evil o Silent Hill, querían generar el mismo sentimiento, pero disponían sus recursos de formas totalmente diferentes, centrándose más en racionar elementos, sopesar como afrontar criaturas o aprenderse determinadas mecánicas u atajos para facilitar el proceso, aquí las cosas no son siempre tan sencillas...

Cada tramo que compone un capitulo, tiene un principio y un final, por lo que aunque algunos disponen de zonas más abiertas que invitan a explorarlas ya sea para obtener recursos o abrir un acceso, en tónica general, suelen ser lugares bastantes lineales, sembrados de gente con ganas de arrancarnos la cabeza e imposible de evitar, nuestros recursos son siempre lo que tenemos encima, además de que no jugamos con ventaja en el sitio, ya que aquellos a los que nos enfrentamos parten de la suerte, del factor sorpresa o el número en muchas ocasiones. Si bien es cierto que hay ciertos momentos donde también vemos guerras territoriales entre nuestros propios adversarios, no suelen ser habituales, además de que siguen sirviendo para reafirmar el punto de que no nos confiemos nunca con lo que nos espera, que nunca estamos en terreno seguro, sensaciones que aunque nos daban otros exponentes, lo hacían mediante la sutileza, la novedad o la falta de material, pero que en muchos casos se acababa difuminando al imponer la necesidad de revisitar localizaciones una y otra vez, aquí no solo nunca volvemos atrás, si no que además, tenemos fases donde hasta hay pequeñas galerías de tiro, otras donde hay pequeños exponentes de sigilo, hasta algunas donde el foco se centra en utilizar todas las herramientas forenses antes mentadas, dándole más énfasis en la resolución del misterio, todo acompasado por una ambientación que sin lejos de ser espectacular le da un empaque muy solemne.

Como punto negativo o motivo por el que podríamos pensar que el juego ha "envejecido" es en el apartado técnico, especialmente en el gráfico. Como se puede apreciar tanto en la segunda como en la tercera imagen de este post, los modelados de los personajes no son particularmente impresionantes, además de que tienen un movimiento bastante rígido, incluso no moviendo la boca en algunos de los casos. Al menos queda decir que en el caso de los diferentes colgados o criaturas que pululan por el título, están más disimulados, notándosele menos las costuras. En el caso de tantos los decorados como los diversos objetos, sufren más los primeros que los segundos, especialmente si nos ponemos a examinarlos con detenimiento, siendo los últimos, los menos afectados, pero si tienen cierta aura de "genéricos" al romper una tubería en diversas localizaciones, pero tener todas el mismo diseño.


Al final acabamos teniendo un videojuego mucho más orientado a la acción sin tampoco querer dejar atrás algunos de los componentes que hicieron al Survival horror, todo un género en auge (Es más cuando este juego salió, este tipo de obras, aún estaban a la alza) por lo que tenemos un titulo, que quiere sentar un nuevo esquema dentro de lo que representaban este tipo de historias, para una consola de nueva generación, para todo un nuevo público que estaba descubriendo o re-descubriendo esta clase de aventuras y eso haya pasado o no al recuerdo, es algo que tenemos que recalcarle de forma positiva, porque muy pocos dentro de la industria triple A, intentaron con tanta fuerza lo que Condemned quiso lograr, incluso a día de hoy, cuando otros intentan reflotar las sensaciones que los padres del género hicieron, volviendo de nuevo a los mismos ambientes, a los mismos tropos o a las mismas decisiones de diseño, pocos logran, lo que hasta en dos ocasiones intentaron hacer los chicos de Monolith Productions, mientras que aquellos seguidores de muchas de las buenas ideas de este producto, ni siquiera saben que las están cogiendo de él precisamente, marcándolas como propias o tropezando en el proceso...

Recomendar Criminal Origins, no es complicado para aquellos que gustan de experimentos, quieran probar un titulo con ciertos toques de Survival más orientado a la acción o a la investigación, o directamente busquen algo que consiga mantenerles el interés con algunos elementos de terror u horror, pero sin nunca llegar a incomodar. Por supuesto como muchos de su temática, también es breve, entre unas 5-7 horas, lo más probable es que hayamos visto los créditos finales, por lo que, al no disponer de finales adicionales, como otros juegos del mismo corte, el único componente de rejugabilidad, es superar las fases en mayor dificultad, mientras obtenemos una serie de coleccionables, que como siempre, poco tienen que aportar al conjunto general, más que una serie de logros asociados. Eso sí, si esperáis una experiencia más retrospectiva, más centrada en lo místico o sobrenatural, más pausada e incluso con una gestión de recursos más exhaustiva, aquí no lo vais a encontrar. Jugar a Condenado, implica jugar bajo sus reglas y las normas de este juego, son muy diferentes tanto para bien como para mal, de lo que suelen acostumbrarnos otros equipos creativos...

Por mi parte, si tenéis una Xbox 360 o una ONE, os invito a por lo menos darle un tiento para salir de dudas y exponeros a un tipo de obra, bastante diferente de lo que el género solía destilar por aquel entonces, el prologo de la caída de Ethan Thomas y uno de los grandes exclusivos de Microsoft, que la generación de Sony, se perdió, ya que aunque el segundo si llegó a dejarse caer por la Playstation 3, este no tuvo la misma suerte, quedándose en el olvido, como sin duda alguna, una de las grandes joyas de SEGA, y una de esas historias, que jamás podremos volver a ver. Ahora solo queda vislumbrar que tal le fue a su secuela: Bloodshoot...

5 comentarios:

  1. Lo recuerdo muy original en medio de unos tiempos con poca frescura. A Bloodshoot ya no llegué xD

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    1. Sí la verdad es que incluso dentro de su marco, intentó desligarse mucho de lo establecido de por aquel entonces, más ahora, que los juegos de terror cogen muchos elementos en primera persona, pero en un contexto o tono similar, siendo muy parecidos unos con otros, por lo que al final, tenemos un juego que si le perdonas un par de fallitos se disfruta bastante. La secuela por otro lado supongo que acabaré disfrutándola xDD

      Un saludo Neojin y gracias por pasar :D

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  2. Uno de esos juegos que llevo años en mi lista de "pendientes", definitivamente debo darme a la tarea de conseguirlo. Saludos.

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    1. Si tienes One, en algún momento podrás pillarlo en ofertas, que ya se acerca Halloween y no suele estar muy caro, si no, te animo a pillarlo en Steam, que suele estar también muy bien de precio, conforme llega el momento, físico no lo he visto ya por ahí, no es la opción más barata, pero tampoco es un sablazo como con otros juegos de la maquina, así que si te animas ya me dices.

      Un saludo ^^

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  3. Nunca llegué a darle una oportunidad, recuerdo que en su momento la distribución fue muy escasa y durante años estuvo especulado. Luego ya simplemente me olvidé de él. Tampoco me atraía demasiado su propuesta ni su diseño artístico. Después de leer tu análisis, casi que me llama menos la atención que antes por todo el tema de las mecánicas que has comentado (personaje blandengue, solo un arma a la vez...), que no son precisamente de mi estilo.

    Al que sí jugué fue al segundo y... lo terminé vendiendo. He vendido pocas cosas en todos estos años, así que puedes hacerte a la idea de lo poco que llegó a gustarme :_)

    De cualquier modo, me alegro que lo hayas disfrutado, y nos hayas traído tan magnífica reseña.

    Un saludo compi!

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